Tendemos a quejarnos, sobre todo en estos tiempos críticos. De hecho, nos quejamos de nuestros empleaos porque nuestro salario es muy bajo y luego nos quejamos del carro, la casa, nuestra pareja, nuestra ropa, nuestro aspecto o cualquier cosa.
A esto le llamo el síndrome del ‘no me gusta’ ¿pero que es lo más molesto de este síndrome?
No somos responsables por ninguna de las cosas que no nos gustan y no hacemos nada para cambiarlo. Esas cosas llegan a nuestras vidas y no nos gustan y punto. Por ello, siempre vamos a la iglesia cada semana pidiendo a dios su ayuda divina, para ayudarnos a lograr lo que queremos, no sabemos claramente que es pero sabemos que lo que tenemos no nos gusta. Quizá esperábamos estas líneas o talvez que nuestra madre o padre, o un hermano o hermana nos digan que hacer para cambiar las cosas.
Los únicos capaces de hacer algo, somos nosotros, debemos creer en nosotros mismos, darnos cuenta de nosotros y solo nosotros podemos hacer algo para cambiar nuestras vidas somos los únicos responsables del éxito o fracaso que podamos lograr. Sea lo que sea con eso aprenderemos, nuestra vida es nuestra y solo nuestras decisiones podrán hacer la una buena o mala vida. Solo nuestra actitud puede llevarnos al éxito, si sabemos que queremos y vamos por ello, solo podremos lograr lo que queremos y nada más.
No esperemos ni un segundo mas, nadie puede hacerse responsable de nuestros actos y nuestra vida. Dios no es responsable por lo que nos suceda. Parémonos frente al espejo y comencemos nuestro proceso de toma de decisiones. Tomemos decisiones de vida y de felicidad.
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