miércoles, 16 de mayo de 2012
Comprometernos con nuestra felicidad.
Cuando uno desea ser realmente feliz, desde lo más profundo del corazón. Debe hacer algunas cosas muy sencillas dentro de si. La primera sería buscar todo lo que nos hace sufrir y comenzar a erradicarlo de nuestras vidas. Podemos comenzar por dejar de buscar soluciones externas a nuestros problemas. Las soluciones están solo dentro de nosotros, de esta manera tomamos el control de de las situaciones, sólo tu produces los cambios, sí estás mal sólo tú puedes ponerte bien, sí otra persona lo hace por ti, le entregas tu poder. Si tienes un problema sólo tú puedes solucionarlo y de no ser así, no tienes el control y debes enfocarte en lo que sí puedes controlar.
Ser feliz no es una opción, ni tampoco una cosa de la vida o el destino, es una decisión asumida desde un compromiso contigo mismo(a) de que no le entregarás tu poder creador a nada o a nadie, de que la felicidad es el resultado de tu modo de vivir la vida y que tu has decido recorrer el camino del éxito, el desarrollo, el crecimiento humano y la alegría, sin una sola duda en tu corazón ya que cada una de ellas se fueron desvaneciendo a medida que trabajabas en ti y en tu desarrollo humano, personal y espiritual, al descubrir que no eras una maquina de pagos o de hacer dinero, ni de trabajo sin descanso, sino que eres una persona con virtudes y defectos, dispuesta a ser feliz, a dar a los demás, a conseguir sus sueños sin hacer daño a otros en el proceso, desde la felicidad, el regocijo y el amor.
Es así como nos convertimos en una fuente inagotable de amor y felicidad. Que trata a todos los seres vivientes con amabilidad y por ello recibe lo mismo. Al dar amor uno recibe amor, al dar sonrisas recibimos sonrisas. Regalemos más sonrisas para hacer un mundo mejor. Seamos felices.
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