La mayoría de los emprendedores soñamos con capitalizar nuestros talentos a través de nuestras ideas, sabemos que existen varios niveles de ‘realidad’ revisemos la primera: ‘la realidad ideal’ que no es otra cosa más que el sueño, deseo, aspiración, plan o idea que se nos ocurre repentinamente y que podemos ir labrando paso a paso para ir puliendo la idea como quien realiza una escultura a partir de una piedra amorfa. Nuestra idea es sólida sin embargo, la mayoría de las veces comenzamos a ver todas las debilidades de nuestra idea y los temores se apoderan de nosotros y terminamos por no hacer nada.
Hacer algo es necesario, sino lo hacemos jamás podríamos saber sí eso iba a funcionar o no. En una matriz revisemos las fortalezas las debilidades y evaluémoslas objetivamente. Concretemos y completemos las ideas no dejemos las cosas a medias, no carguemos esos lastres, liberémonos llegando al final de las cosas. Hagamos todo lo posible por no dejar la más minima idea a medias, si al final no sirve, la desechamos y listo, pero completamos, vimos todos los ángulos y no dejamos nada al azar, al destino o a la suerte. Todo esta en nuestras manos, es nuestra acción lo que puede hacer que nuestro presente cambie y que alcancemos nuestro éxito, que es único y que no es igual al de otro, es mío y yo lo construyo, lo moldeo a mi estilo, lo adapto a mi.
Si tengo una idea tomo nota de ella, la describo en detalle, hago una lista de los pros y los contras. Luego debemos analizar nuestro alcance, si sabemos bien que queremos y hasta donde queremos llegar con ello. Posteriormente debemos listar todo lo que necesitamos, tanto recursos materiales, como humanos y financieros. Debemos informarnos bien sobre datos estadísticos, rendimiento, competencia, etc. De hecho en internet podemos conseguir información de oficinas serías, gubernamentales y privadas con datos importantes sobre la economía, datos sobre emprendedores, porcentajes de triunfos y de fracasos y las razones por la que aquellos no lograron consolidar sus empresas. Este tipo de datos nos ayudaran a corregir cualquier error que pudiésemos cometer por ignorancia, no debemos dejar nada al azar, debemos estar preparados para el éxito y para ello necesitamos, ideas, ganas y conocimientos.
El riesgo es otro factor importante, debemos evaluar el riesgo y su impacto, en ocasiones hay riesgo de perder la inversión y en otros casos se arriesgan otras cosas como la familia y otras que son importantes para nuestras vidas. En la evolución del riesgo tenemos, el empleo, que quizá no podemos dejarlo para dedicarnos de lleno a un negocio dado que no disponemos de una gran capital para nuestras familias y el negocio a la vez. Una vez que hemos hecho todo lo anterior podemos dar respuesta a las siguientes preguntas: 1.- ¿Es posible mi idea? 2.- ¿En cuánto tiempo? 3.- ¿Qué estoy dispuesto a dar o a arriesgar para alcanzar este objetivo? 4.- ¿este negocio nos va a hacer más felices a mi y a mi familia? ¿es un sueño compartido? Si las respuestas a los planteamientos son positivas, recuerde que lo más importante en cualquier empresa que uno emprenda es que tenga 3 propósitos, uno para mi, uno para mi familia y otro para la comunidad o la humanidad, luego de tener esto claro, no nos espera otra cosa diferente al éxito al final de este camino.
Definitivamente debemos ser emprendedores en todos los aspectos de nuestra vida, para mejorar cada día
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