miércoles, 8 de febrero de 2012

Ser emprendedores

La mayoría de los emprendedores soñamos con capitalizar nuestros talentos a través de nuestras ideas, sabemos que existen varios niveles de ‘realidad’ revisemos la primera: ‘la realidad ideal’ que no es otra cosa más que el sueño, deseo, aspiración, plan o idea que se nos ocurre repentinamente y que podemos ir labrando paso a paso para ir puliendo la idea como quien realiza una escultura a partir de una piedra amorfa. Nuestra idea es sólida sin embargo, la mayoría de las veces comenzamos a ver todas las debilidades de nuestra idea y los temores se apoderan de nosotros y terminamos por no hacer nada.

Hacer algo es necesario, sino lo hacemos jamás podríamos saber sí eso iba a funcionar o no. En una matriz revisemos las fortalezas las debilidades y evaluémoslas objetivamente. Concretemos y completemos las ideas no dejemos las cosas a medias, no carguemos esos lastres, liberémonos llegando al final de las cosas. Hagamos todo lo posible por no dejar la más minima idea a medias, si al final no sirve, la desechamos y listo, pero completamos, vimos todos los ángulos y no dejamos nada al azar, al destino o a la suerte. Todo esta en nuestras manos, es nuestra acción lo que puede hacer que nuestro presente cambie y que alcancemos nuestro éxito, que es único y que no es igual al de otro, es mío y yo lo construyo, lo moldeo a mi estilo, lo adapto a mi.

Si tengo una idea tomo nota de ella, la describo en detalle, hago una lista de los pros y los contras. Luego debemos analizar nuestro alcance, si sabemos bien que queremos y hasta donde queremos llegar con ello. Posteriormente debemos listar todo lo que necesitamos, tanto recursos materiales, como humanos y financieros. Debemos informarnos bien sobre datos estadísticos, rendimiento, competencia, etc. De hecho en internet podemos conseguir información de oficinas serías, gubernamentales y privadas con datos importantes sobre la economía, datos sobre emprendedores, porcentajes de triunfos y de fracasos y las razones por la que aquellos no lograron consolidar sus empresas. Este tipo de datos nos ayudaran a corregir cualquier error que pudiésemos cometer por ignorancia, no debemos dejar nada al azar, debemos estar preparados para el éxito y para ello necesitamos, ideas, ganas y conocimientos.

El riesgo es otro factor importante, debemos evaluar el riesgo y su impacto, en ocasiones hay riesgo de perder la inversión y en otros casos se arriesgan otras cosas como la familia y otras que son importantes para nuestras vidas. En la evolución del riesgo tenemos, el empleo, que quizá no podemos dejarlo para dedicarnos de lleno a un negocio dado que no disponemos de una gran capital para nuestras familias y el negocio a la vez. Una vez que hemos hecho todo lo anterior podemos dar respuesta a las siguientes preguntas: 1.- ¿Es posible mi idea? 2.- ¿En cuánto tiempo? 3.- ¿Qué estoy dispuesto a dar o a arriesgar para alcanzar este objetivo? 4.- ¿este negocio nos va a hacer más felices a mi y a mi familia? ¿es un sueño compartido? Si las respuestas a los planteamientos son positivas, recuerde que lo más importante en cualquier empresa que uno emprenda es que tenga 3 propósitos, uno para mi, uno para mi familia y otro para la comunidad o la humanidad, luego de tener esto claro, no nos espera otra cosa diferente al éxito al final de este camino.

1 comentario:

  1. Definitivamente debemos ser emprendedores en todos los aspectos de nuestra vida, para mejorar cada día

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